Escrito por Mar Chordá

Es muy fácil descubrir cuando la perrita va a parir. Normalmente ella misma busca un lugar caliente y cómodo; no os extrañéis si sube a alguna cama o se esconde en un armario días antes del parto. Se comportan en modo nervioso y realiza continuamente un movimiento similar al de excavar en la tierra.

El ambiente más propicio para parir es el que le podéis crear en una especie de casa con mantas viejas o toallas y un nivel bajo de luz, así la perrita se sentirá cómoda y tranquila. Intentad no agobiarla ni ponerla nerviosa con gritos ni idas y venidas de personas en continuación.

Una vez la perra haya decidido que es el momento de parir, veréis como ella  hace casi todo el trabajo con naturalidad. Ten a mano el número de teléfono del veterinario, en el caso de que las cosas se complicasen.

Da comienzo el parto cuando la perra suelta una especie de tapon con mucosas, las contracciones se acentúan y se hacen más seguidas;  es cuando el pequeño cachorro está a punto de abandonar el cuerpo de la madre.

Parto perro

Una vez vaya pariendo a la camada, ella misma los limpiará y les quitará la placenta. En ese momento podéis cogerlos, siempre con guantes, y situarlos en los pechos para que empiecen a mamar y reciban el calor materno.

Este proceso se repetirá  tantas veces como cachorros tenga, la cadencia oscila entre los 10 minutos y las dos horas, pudiendo ser mas lento al final (por el cansancio de la madre).

Una vez el parto haya finalizado, lo mejor es que dejéis a la perra tranquila, controlando de vez en cuando que todos los cachorros maman y ninguno se ha alejado del vientre de la madre.

La perra tiene un proceso de recuperación rápido; es normal que los días posteriores al parto la perra tenga más hambre, debido al desgaste físico que ha supuesto el esfuerzo de parir.

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